Calma para el alma

No hace falta pedirle calma,
a la discreta naturaleza del alma.

Es tu mente descontrolada,
la que evita que tu alma
pueda ser escuchada.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *