Oportuna e incondicional

La vida obsequiando
oportuna e incondicional
y mi ignorancia juzgando
lo que está bien
y lo que está mal.

Cuando la vida me arroje oportunidades, ¿Correré el riesgo de desperdiciarlas por culpa de mis prejuicios?

¿Y quién soy yo para juzgar las oportunidades de la vida?

Prejuicios o incluso preferencias que trazan un camino, que puede no ser tan interesante, comparado a un camino donde no permito que esos prejuicios se interpongan.

Algo siempre me dice que el futuro puede ser mucho más encantador de lo que podemos imaginar. No permitamos que nuestros prejuicios o preferencias nos desvíen del encanto.

Nos invito a que, en cualquiera que sea nuestro rumbo, permanezcamos abiertos.